Por mi propia experiencia, con respecto a lo que vivimos desde el puesto de asistencia mecánica montado por Pumori, no puedo dejar pasar el agradecer a todos los integrantes de la organización de la prueba, por habernos hecho pasar una mañana de lo más agradable, desde el "Pinchi" con sus chascarrillos y Alfonso, hasta, por supuesto y por encima de todo, las muchachitas del avituallamiento, no solo por sus tartas y bizcochos, si no también por el ejemplo de entrega que demostraron; creo que no hay mejor espíritu competitivo que el que te lleva a superarte año tras año con el fin de contentar a los demás, y las ganas de satisfacer a todos que demostrasteis, es más que digno de mención. Un saludo a todos.
